lunes, 25 de noviembre de 2013

Informando la militancia desde Villa Banana

Melina Luppo
“Es imposible que salga la realidad de lo que pasa en los medios”, afirma Daniela Abreu, miliante de la organización social “Causa y Efecto”. Los medios de comunicación cumplen el rol de informar a la sociedad sobre la REALIDAD, social, económica y política. Por lo tanto, son generadores de opinión. La realidad tiene muchas caras, pero es una sola. Si los medios deciden qué mostrar y qué no, deciden los temas que van a estar en boca de todos y los temas que van a pasar desapercibidos, ¿no nos estarán mostrando una sola cara de la realidad?
La organización social “Causa y Efecto” nace en el mes de julio de 2003, producto de la unión de voluntades de un grupo de jóvenes, con el fin de generar un espacio alternativo desde donde impulsar proyectos tendientes a lograr transformaciones en la sociedad, teniendo por objeto la promoción, difusión, organización y apoyo de emprendimientos de carácter socio-cultural.

Ubicados en Valparaíso y 27 de febrero, el trabajo barrial que realiza “Causa y Efecto” en “Villa Banana” va desde fútbol femenino, a talleres de carpintería y radio, y programas de escolarización. Este trabajo es autogestionado, “al principio salía del bolsillo de cada uno”, cuenta la militante de la agrupación. Usualmente organizan fiestas para recaudar dinero para comprar los elementos necesarios o reciben donaciones de dichos elementos de personas que quieren contribuir con la organización. No pertenecen a ningún grupo político, ni simpatizan con ninguno.  La mayoría de los chicos participan de las actividades, pero hay gente que plantea que ese es su barrio y que no desean que la agrupación “se meta”. Pero ellos van a eso, a meterse y cambiar las cosas desde adentro.
“Hay agrupaciones que van a hacer caridad, regalan bolsas de mercadería, colchones y ropa. Si van políticos les regalan colchones pero a cambio de que los voten. Nosotros no vamos a hacer caridad, la verdad es que hay mucha gente que por sacarle una sonrisa a un pibe piensa que se gana el cielo. Nosotros buscamos cambiar eso. La agrupación consiste, más que nada, en dar contención a los chicos a través de actividades y hacer ver a los vecinos que no pueden vivir así”, compara y define Daniela Abreu.
Una de las actividades llevadas a cabo por la asociación es la “Asamblea de Villa Banana”. Es una  reunión de los representantes de todos los comedores de la villa que consiste en observar las necesidades del barrio y planteárselas al distrito localizado enfrente del barrio.
Las personas de “Villa Banana” viven en una realidad hostil, donde no hay luz, agua potable, pavimento, y cuando llueve no se puede ingresar por el barro y el agua estancada. “Causa y Efecto”, levantando la bandera de la igualdad, logró que los vecinos se den cuenta de su situación y se movilicen. Que la igualdad es un derecho por el que deben pelear. Los logros son propios de los vecinos, lograron que haya luz y que se estén pavimentando las calles.  “Nosotros apoyamos eso, con la intención de generar un cambio y que sean ellos los que puedan cambiar su realidad. Porque no siempre vamos a estar ahí, y ojalá que no estemos siempre”, plantea la militante.
“Si vos le haces caso a todo lo que dicen los medios, no podes salir de tu casa”, afirma Daniela retomando el rol que cumplen los medios de comunicación. Si hablamos de villas, hablamos de pibes, si hablamos de pibes en las villas, hablamos de droga, si hablamos de pibes en villas drogándose, hablamos de narcotráfico.
Daniela explica que cuando los chicos están drogados no se puede trabajar con ellos. “Cuando están drogados no son malos ni violentos, no te van a matar como piensa la gente cuando lo ven por televisión. Pero están muertos, como zombies. No podés charlar con ellos. Nosotros lo que queremos es mostrarles que el copado no es el que droga, sino el que no lo hace”, explica Daniela y agrega: “Pero es muy difícil entrar en su territorio y decirles que no se droguen, no se lo podemos decir si hoy a la mañana a uno le pegó su papá, a otro lo persigue la policía, o tienen otros motivos para drogarse. La droga a veces es su solución. El mismo ambiente les dicen que se droguen, que piensen en otra cosa y no miren su realidad. Si fuera tan fácil que dejaran de drogarse yo creo que muchos lo harían”. “Causa y Efecto” trata de mostrarle a los jóvenes que la droga no es la única posibilidad que tienen y que hay otras maneras de solucionar los problemas.
Los medios muestran que los chicos dentro de los bunkers de droga son encarcelados, pero lo que no muestran es que los narcotraficantes están matando a los chicos, no poniéndoles un arma en la cabeza, pero si ofreciéndoles trabajo en los bunkers a cambio de consumir todo lo que deseen. El que va preso no es el narcotraficante, que no vive en la villa y que negocia con sectores de poder para entrar droga en la ciudad, sino que es el “soldadito” que trabaja en el bunker y al que todos juzgan.
Sin embargo, Daniela Abreu cree que si los medios de comunicación mostraran la totalidad de los hechos y no sólo el narcotráfico, la delincuencia y los asesinatos, habría una diferencia. Si mostraran que los vecinos se preocupan por la situación de precariedad en la que viven y las ganas que tienen de salir de ella, si mostraran que se organizan en contra de la droga, tirando bunkers por su cuenta, y poniéndose en riesgo de que haya conflictos con los narcotraficantes, esa mirada de ciertos sectores cambiaría. Además, son muchísimas las personas que desconocen qué es el trabajo barrial. La militante especula que si las personas fueran informadas de qué es el trabajo barrial, qué hacen y logran, y que cualquier persona puede ayudar a que las diferencias entre los ciudadanos de una misma sociedad sean mínimas o nulas, habría gente que se acercaría para tender una mano y hacer algo por los demás. La desigualdad social, creada por la misma sociedad al prejuzgar y encasillar estando desinformada, sería menor.
La militante no cree que el Estado esté ausente, sino que está presente ignorando las villas. Lo que sí cree es que si el Estado, sea nacional, provincial o municipal, interviniera más, esa realidad en la que viven las personas  podría desprenderse de la palabra “hostil”. Sin embargo, aún esperan que no se mire para otro lado cuando se pasa por enfrente y que reconozca que en una misma ciudad no puede ni debe haber tantas diferencias en tanto a la calidad de vida de las personas.
Lo que motiva a Daniela Abreu a militar en “Villa Banana” es el odio que siente por la realidad en que viven los chicos. Cuenta que es de Formosa y que siempre estuvo en contacto con “esa realidad pobre en la que siempre falta algo”. Quiere producir un cambio en el lugar en que viven los chicos y en el que vivimos todos. “Yo no me quiero ganar el cielo, pero me gusta militar para cambiar la realidad en la que vivimos. Y eso se logra militando desde la base, siempre tratando de hacer la diferencia”, afirma segura de sus palabras. Y agrega: “Hoy Villa Banana, mañana en otro lado”


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